El Tribunal Superior de Londres hizo público este viernes un expediente judicial que confirma una demanda por difamación presentada contra el príncipe Harry, de 41 años, y su colaborador cercano, Mark Dyer. La querella proviene de Sentebale, la organización benéfica que el propio Harry cofundó en 2006 para apoyar a jóvenes con VIH en Lesoto y Botsuana.
La acción legal es el resultado de una fractura administrativa que culminó en marzo de 2025, cuando el hijo menor del rey Carlos III renunció como patrocinador de la fundación. El conflicto escaló tras una disputa pública con Sophie Chandauka, quien funge como presidenta de la junta directiva de la organización.
Documentos presentados el mes pasado indican que la demanda también incluye a Mark Dyer, exmiembro del consejo de administración. Aunque el tribunal no ha revelado el contenido específico de las declaraciones consideradas difamatorias, el caso ya se encuentra en la lista oficial de procesos civiles del Reino Unido.
La ruptura ha sido total: el cofundador, el príncipe Seeiso de Lesoto, también abandonó la entidad junto con el resto del consejo de administración, dejando a la organización en una situación de reestructuración forzosa. El nombre de la fundación, Sentebale, que significa «no me olvides», fue elegido en honor a la fallecida Diana de Gales.
Previamente, Sophie Chandauka denunció a Harry ante la Comisión de Organizaciones Benéficas por presunto acoso y hostigamiento. No obstante, el organismo regulador informó que no halló pruebas de dichas conductas, aunque sí emitió una crítica severa por la deficiente gobernanza y la exhibición pública del conflicto interno.
Hasta el momento, ni el portavoz del duque de Sussex ni los representantes legales de Sentebale han emitido una postura oficial ante la solicitud de comentarios de la prensa internacional. El proceso legal podría prolongarse durante el resto de 2026.












