La reinauguración del Estadio Azteca este sábado 28 de marzo no solo marcará el regreso de uno de los recintos más emblemáticos del futbol mundial, también implicará un despliegue sin precedentes en materia de seguridad y movilidad en la Ciudad de México. Con motivo del partido entre las selecciones de Selección de México y Selección de Portugal, autoridades capitalinas implementarán un operativo integral que transformará por completo la dinámica en el sur de la ciudad.
El dispositivo contempla la aplicación del plan “Última Milla”, lo que significa que únicamente podrán acceder a las inmediaciones del estadio quienes cuenten con boleto o acrediten residencia en la zona. Como parte de esta estrategia, se cerrará la circulación vehicular en vialidades clave como Calzada de Tlalpan, avenida Santa Úrsula, avenida del Imán y Gran Sur, creando un perímetro controlado para garantizar la seguridad de los asistentes.
En este contexto, el CETRAM Huipulco funcionará como el principal punto de arribo y salida de transporte público, mientras que el acceso en vehículos particulares o taxis por aplicación estará restringido dentro de la zona de seguridad. No obstante, se habilitarán bahías específicas en puntos como Viaducto Tlalpan, Periférico y Paseo Acoxpa para ascenso y descenso.
Para facilitar la movilidad, el gobierno capitalino apostará por el transporte público y servicios especiales. El Tren Ligero de la Ciudad de México operará con un servicio directo desde Tasqueña hasta Huipulco exclusivo para aficionados con boleto, además de su ruta habitual hacia Xochimilco. A esto se suman circuitos del Servicio de Transportes Eléctricos en rutas estratégicas, así como conexiones con el Metrobús de la Ciudad de México y el Metro de la Ciudad de México.
Uno de los puntos más destacados será la gratuidad en servicios de transporte como RTP y Transportes Eléctricos en rutas seleccionadas, con salidas desde zonas como Paseo de la Reforma, Polanco, Santa Fe, la colonia Roma y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Además, se implementará un sistema “Park and Ride” que permitirá a los asistentes dejar su automóvil en estacionamientos remotos —como el Auditorio, Santa Fe o el Parque Ecológico de Xochimilco— y continuar su trayecto en transporte público hacia el estadio.
El operativo de seguridad será robusto. La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegará más de 10 mil 800 elementos, apoyados por vehículos, motocicletas, ambulancias y un helicóptero. A este esfuerzo se sumará una fuerza conjunta integrada por el Ejército, la Guardia Nacional y otras corporaciones federales.
La vigilancia no se limitará al estadio. También habrá presencia policial en puntos turísticos y de alta afluencia como la Basílica de Guadalupe, Palacio de Bellas Artes, el Monumento a la Revolución, el Ángel de la Independencia y el Zócalo, donde además se instalará un dispositivo especial para la transmisión del partido.
Las autoridades también difundieron rutas alternas para automovilistas, recomendando evitar la zona sur y utilizar vías como División del Norte, Insurgentes, Universidad o Canal Nacional. Asimismo, se hizo énfasis en priorizar el uso de transporte público y planificar con anticipación los traslados.
Con este despliegue, la capital busca garantizar que la reinauguración del Estadio Azteca sea un evento seguro y ordenado, aunque implicará ajustes importantes para la vida cotidiana de miles de capitalinos. En un día donde el futbol será protagonista, la movilidad será el verdadero reto.











